El Branding es la creación de la marca y todo el proceso que esto supone. ¿Cómo? Para llevar a cabo un buen proceso de creación es fundamental jugar con la comunicación y el posicionamiento.

Podemos distinguir cinco elementos:

  • Naming
  • Identidad Corporativa
  • Posicionamiento
  • Lealtad de Marca
  • Arquitectura de Marca

 

La clave en el Branding es la Marca, porque es lo que nos distingue de las demás, de la competencia. La Marca va más allá de ser el nombre de la empresa, es la identidad, la esencia, la calidad, la fiabilidad que el consumidor debe sentir. Es decir, tiene que transmitir que somos diferentes, que para lo que necesitan somos el mejor. Por ello ha de fortalecer nuestro producto, a parte de que lo quieran lo que hay que conseguir es que quieran a la marca.

Lo que primero entra por los ojos, ¿qué es? Eso es lo que más hay que cuidar y en lo que hay que plasmar la identidad de la empresa, será nuestro sello: el logotipo. Todos decimos McDonald’s y pensamos en la M, decimos Ferrari y vemos el caballo, decimos Coca Cola y vemos la imagen roja y blanca. El logo es lo primero que se le va a venir a la gente a la cabeza cuando escuchen el nombre de la empresa, con lo cual no solo hay que cuidar este último si no su imagen principal al detalle.

Tres elementos a cuidar como si fuese nuestro hijo son:

La tipografía, es un elemento de identificación visual, que distinguirá a nuestra empresa en el mercado.

El nombre comunicativo, es la denominación por la que la empresa es reconocida y a veces, no coincide con el nombre jurídico.

El color, permite distinguir el producto. A través del color atraeremos al consumidor, le daremos la personalidad al producto (todos sabemos por ejemplo de que rojo hablar cuando decimos “rojo Ferrari”), la posición de nuestro producto y que sea distinto a los demás. Por ello la decisión de qué color nos representa como marca es clave para el posicionamiento de la marca.

 

Como hemos dicho en alguna ocasión hay que ajustarse a las necesidades del cliente y, para ello, es necesario personalizar los productos, para ello existen las siguientes técnicas de marcaje:

  • Serigrafía: Es una técnica de impresión empleada en el método de reproducción de imágenes sobre cualquier material, y consiste en transferir una tinta a través de una malla tensada en un marco.
  • Tampografía: Sistema de impresión basado en la transferencia de tinta desde una superficie plana a otra superficie que puede ser plana o no.
  • Transfer: Es un método cuyo resultado final es parecido a la Serigrafía con la diferencia de que la tinta no se estampa directamente sobre la tela sino sobre un papel siliconado, que después es transferido a la prenda mediante una plancha térmica.
  • Impresión digital: Es parecido a la serigrafía, pero sin las limitaciones de número de colores. La calidad es fotográfica y está indicado para pequeñas cantidades.

  • Bordado y parches: El bordado es un método que consiste en la reproducción por medio de hilos textiles, de una imagen sobre una tela.
  • Vinilo: Mediante un trazador gráfico, el logotipo se imprime sobre un papel adhesivo que al mismo tiempo es cortado por control digital. El diseño se marca a todo color, la calidad de impresión es muy alta y la definición muy buena.
  • Grabado láser: Esta técnica ofrece una personalización elegante y permanente en los artículos.
  • Sublimación: Es una técnica bastante nueva. Consiste en una impresión digital del diseño con unas tintas especiales. Las cuales, pasan de estado sólido a gaseoso cuando se les aplica calor produciendo así una reacción química que hace que estas se adhieran al material a marcar.

 

Es una técnica muy demandada ya que permite, la impresión y el marcaje a todo color ideal para diseños complejos, con muchos colores, logotipos con degradados e incluso imágenes fotográficas. El resultado final, es un diseño con una calidad muy definida e imágenes detalladas, las cuales soportan altas temperaturas y su durabilidad es mucho mayor que el resto de las técnicas explicadas.

 

Estas técnicas son solo algunas de las que nos permiten personalizar los productos, también los puedes personalizar con:

  • Acabados y extras
  • Materiales y texturas
  • Colores

A través de esta estrategia debemos conseguir y buscar un buen posicionamiento en el mercado y fidelizar a los clientes demostrando que somos su marca de confianza.