Los productos publicitarios que utilizamos para promocionar una marca a través de los cuales obtenemos beneficios, por lo que podríamos decir que es, una importante fuente de ingresos.

Por ejemplo, ¿Quién no ha ido a un concierto y se ha encontrado un stand con camisetas, tazas, llaveros o gorras del grupo/cantante que iba a ver? O, algo más habitual, más del día a día, los regalos promocionales que las empresas hacen a los clientes, por ejemplo, una bolsa con un pen drive, un boli y un cuaderno de tu empresa.

El marketing son las técnicas y estrategias que las empresas utilizan para mejorar su imagen y hacerla más atractiva a los ojos del cliente. De esta manera se consigue que aumente y crezca la rentabilidad de la empresa. Realmente es la búsqueda de fidelizar a través de un logo original, que al pasar, por ejemplo, por un escaparate te llame la atención o tu cabeza se queda con los colores, la forma, etc…

La imagen de la marca es lo que realmente hará, que esa persona que pasea, que está leyendo la revista donde sale el producto o está cómodamente en su sillón viendo los anuncios, que entre en internet, que busque la tienda o llame al teléfono de contacto.

¿Qué podemos hacer para fidelizar al cliente? Cada uno es un mundo, cada uno va dirigido a un target concreto, cada uno tiene sus características y manías y, es por ello, que no podemos hacer lo mismo para todos. Lo básico y común a todos, es ajustarnos a sus necesidades teniendo un trato personalizado tanto en las relaciones como en los productos.

El éxito es el resultado del trabajo en equipo y para ello es fundamental la buena relación entre compañeros que, al final, es lo que se va a reflejar en el producto y lo que percibirá el cliente. De esta manera, conseguiremos mejorar la visibilidad de tu marca, trabajando juntos y entendiendo las necesidades y requisitos que tiene el consumidor.

Y por último, y no por ello lo menos importante, tenemos la necesidad de saber dónde tiene que estar nuestro producto y qué tipo de compra realizan nuestros consumidores, según la conocida página Desnudando el Marketing, hay seis tipos de compra:

  • Compra prevista y/o imprevista
  • Compra prevista de necesidad/deseo vs no prevista de necesidad/deseo
  • Compra con marca decidida vs sin marca decidida

 

¿Cuántas veces hemos ido a comprar unos jeans porque los nuestros se han roto y al final nos hemos llevado los jeans (compra prevista) y una blusa, una falda (imprevista) O, ¿cuántas veces hemos ido a hacer la compra de leche, Cola Cao, café, Coca Cola, carne, pescado y nos hemos llevado más de lo necesario? Bien porque te apetece, porque no te habías acordado pero te lo llevas. ¿Cuántas veces hemos ido a una tienda especifica porque lo que nos gusta es la marca? Por ejemplo, para una fiesta, un evento o tener ese fondo de armario por lo que pueda pasar y, ¿cuántas veces sabemos lo que queremos pero no de dónde?

Estas preguntas están en el día a día del marketing, ello estudia al cliente y el mercado en el que se mueve ajustando las medidas y características a lo que el consumidor necesita y quiere. Es una relación de educación mutua, el cliente educa a la empresa en A y la empresa educa al cliente en B. Es un trato bidireccional en el que la comunicación es importante ya que esta es la base de una buena relación.